
Tengo que decirte, que desde que te fuiste he cambiado como querías, hago deporte, trabajo muchísimo, leo los libros que me habías recomendado, soy más limpio y ordenado, gasto poco dinero, he contratado un plan de pensiones y estoy buscando un piso a tu gusto.
Por otra parte no paro de darle vueltas a nuestra relación, tus idas y venidas, tus te quiero y tus no quiero saber nada de ti, y he dado con la solución a nuestros problemas, he decidido romper lo nuestro. Lo siento pero no funciona, ahora estoy seguro.
Y no es solo por la forma tajante en que que te has ido esta vez. Es solo que no me gustan los fantasmas.