Estos dos micros los he escrito para las últimas propuestas de los viernes creativos de El bic naranja.
Este para la fotografía Líneas, de Leila Amat Ortega:
Evolución
Que me salieran alas era solo cuestión de tiempo, de tan acostumbrado como estaba mi cuerpo a volar hasta ti.
Este para la fotografía de Aëla Labbé
Todas las estrellas tienen nombre
Cuando conocía a un chico que me gustaba le invitaba
a subir a mi árbol mágico, le enseñaba las constelaciones y le decía que
querría morir de amor en ese instante y convertirme en polvo, en ceniza, junto
a él. Cuando la mirada se torcía yo agitaba la rama y, divertida, disfrutaba de
su cara de pánico, del salto al vacío y el golpe sordo contra el suelo.
Después, le ponía su nombre a una estrella.




