martes, 19 de marzo de 2013

Dinastía




Marisa trepanó el cerebro de Aurora, su gemela, con el taladro de papá, cuando este salió del taller para clavarle el cuchillo a mamá. Esta vez se lo tenía merecido, por echar agua hirviendo a la abuela para limpiarla a fondo. Que no se dejaba desde hacía días era su excusa. La de Marisa, que Aurora siempre sacaba mejores notas en los exámenes y quería quedarse con su cerebro. Y la mía, bueno, yo estaba harto de tanta sangre en el tazón de los cereales y siempre había preferido el olor a humo, aunque luego me pasara toda la tarde limpiando.

17 comentarios:

  1. Uffff menuda familia...

    Me gusta que lo cuentas como si fuera algo natural, algo que pasase todos los días en cualquier casa.

    Besos desde el aire

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    1. Ya, Luisa, es que tocaba una familia asesina para variar... inspirada por los últimos ReC y Wonderland.
      Abrazos

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  3. Y encima la gente me llama psicópata, como si no tuviera razones.

    Me encanta tu lado negro. Un beso.

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  4. Eres la bomba, como buena dinamita...
    Besoss

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    1. Vaya, la bomba entonces soy yo. No lo tenía claro.
      Besosss

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  5. Me encanta, Anita. La voz narrativa... ¡muy muy bueno! Ojo al piojo que hasta me caen simpáticos, eh.
    ¡Saludos siempre admirados van!

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    1. Pues si, es que son tan naturales en esto de asesinar...
      Abrazos

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  6. Respuestas
    1. Mmm gracias!! Solo pretendía eso.
      Una abraçada

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  7. Como sigas creando relatos de familias anodinas, te vamos a dejar de leer. No pasa nada en el texto, pedazo de aburrimiento...
    Un abrazo

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  8. Es la primera vez en mi vida que he valorado positivamente la horfandad, Anita.

    Me gusta tu humor negro-negrísimo.

    Un abrazo,

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  9. Torres contra reinas...nos van a quitar el trabajo,jijiji.ludopatia ludopatia,

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  10. Qué majos, ves, qué lejos se llega haciendo el bien por los demás?
    Pero majos, majos. Y resolutivos!

    Un abrazo.

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Si quieres, deja tus huellas al andar por mi casa.

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