Esta vez el cuento lo escribe mi hija Violeta, un día de dolor de barriga y puente.
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domingo, 4 de noviembre de 2012
miércoles, 31 de octubre de 2012
Nanomensaje
Nanorrelato collage de mi hijo, cuando tenía 5 años
(La tarea consistía en recortar y pegar palabras que contuvieran la letra o)
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viernes, 18 de mayo de 2012
Cuentos para Violeta
Los colores de Matilde
Aquella mañana, Matilde se despertó muy contenta
y llamó a la abuela para que la ayudara a vestirse.
— Abuela, hoy he tenido un sueño de colores, ha sido precioso
— ¿De colores? ¿Y cómo puede ser eso?
Matilde nunca había visto los colores porque era
ciega desde que nació, por eso era tan especial para ella, y por eso tampoco lo
entendía su abuela.
— Abuela, el cielo era azul como en primavera, cuando
la brisa suave acaricia la piel y tú me dices que es un día luminoso. Los árboles
tenían las copas altas, igual que las que nos dan sombra en las tardes de verano y
eran muy verdes, como el olor de la hierba recién cortada. El sol era amarillo
como en los días que calienta la cara. Y había una casa multicolor, rosa como
la suavidad de mis peluches, violeta como el olor de las flores y naranja como
cuando me abrazas y me aprietas fuerte los días de lluvia.
Dibujo de Lourdes Medina
Pintar el mundo de colores
Ya no era una niña
cuando empezó a pensar que le faltaban colores al mundo, que las personas se
habían vuelto más grises de lo que ella recordaba y el cielo se llenaba de
polvo y suciedad más a menudo de lo habitual.
Había que hacer algo
y había que hacerlo pronto –se dijo una fría mañana de marzo. Entonces se puso
manos a la paleta, un árbol por aquí, un tejado por allá, un sol ahí arriba y
pincelada a pincelada pintó el mundo en el que ella quería vivir.
Con cada pincelada notaba
como su corazón se alegraba y cada vez el cuadro tenía más vida y armonía.
Cuando terminó de pintar miró a su alrededor y unas ligeras cosquillas en la
barriga le avisaron de que el mundo era un poquito más feliz.
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Estos dos cuentos los escribí para regalar en el 8º cumpleaños de mi hija, inspirada por el dibujo de Lourdes.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Desahucio
El juez mandó ejecutar sentencia y envió al secretario judicial junto con la policía para tal fin. Llaman a la puerta:
—Tiene que salir, ha finalizado su contrato, venimos a ejecutar la sentencia de desahucio. Es mejor que coopere. Por favor, abra la puerta.
—No, no voy a salir, el contrato tenía una duración de solo 9 meses, y no la legal de 5 años. Además ¿están locos? ¿han visto el frío que hace? Aquí tengo calefacción. Necesitan algo más que una orden judicial para sacarme.
El policía y el secretario se miran, cabizbajos. Se oye un tumulto al fondo. Son los Indignados que vienen con sus pancartas a evitar el desahucio.
—¡No a los contratos de corta duración! ¡No a los contratos de corta duración!
En las pancartas rezan sus consignas "Stop Desahucios" "No a los arrendamientos de 9 meses"
El ginecólogo sale del paritorio abatido, la niña no quiere salir por mucho que la provoquen. Los indignados sonríen triunfalmente ¡han conseguido parar otro desahucio! Los periodistas esperan la noticia a los pies del Hospital Gregorio Marañón, con las caras congeladas por el frío.
A mi sobrina Francinita, que no quiere salir
Gracias a Pablo, Fofo y Susana por la risa
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lunes, 28 de noviembre de 2011
Domingos
Como cada domingo, despedimos en la playa a los barcos que salen del puerto. Yo paseo por la orilla, meto los pies en el agua y juego a bailar con la espuma. Los niños saltan y se rebozan en la arena.
Cuando sale un barco nos juntamos los tres en el lugar donde las olas toman el camino de vuelta, y agitamos fuerte los brazos hacia los lados. Depende de la época del año que haya gente en cubierta y que nos devuelvan el saludo. En otoño siempre nos contestan, excepto cuando llueve. Bajo nuestro paraguas transparente saludamos hacia arriba a las gotas que chocan contra el plástico. Los barcos callan.
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lunes, 19 de septiembre de 2011
Rojo
Las paredes del salón de casa son de color rojo, no rojo oscuro ni tirando a caldero, no, son rojas como la sangre. Mamá dice que le inspiran para su trabajo. A mí no me gustan, pero no me atrevo a decírselo. Tampoco me gusta su trabajo. Ella piensa que no lo sé, pero yo escucho y veo cosas. Cuando ellos se van y la casa está en silencio veo a los fantasmas. Rojos.
Ellos también prefieren el pasillo. El pasillo es blanco. El pasillo me gusta. Cuando no están ellos.
viernes, 8 de julio de 2011
Preocupaciones
Obra de José Morales Alarcón, encontrada aquí
Cuando mi hija está en la cama, a oscuras y con apenas un hilo de luz que entra por la rendija de la puerta me llama para hablarme de sus grandes preocupaciones nocturnas.
Ayer escuché el lamento ¡mamaaaaá! y acudí a ver qué era esta vez
- Mamá, yo no quiero tener un bebé -me dijo en un tono lastimero- hacen mucho daño cuando te lo sacan.
- Pero Violeta ¿de verdad estás preocupada ahora por eso?
- Si, es que eso duele mucho y yo no quiero.
- Bueno, tu puedes decidir si tienes hijos o no, nadie puede obligarte a tenerlos.
No me podía imaginar el alcance de sus miedos hasta que me contestó
- Vale, pues yo no quiero, mamá, por ahora no -teniendo en cuenta que tiene 7 años, es una estupenda decisión- aunque juegue a que soy mamá de mis muñecas no quiero tener uno todavía.
miércoles, 15 de junio de 2011
El poder de la comunicación

Me enteré de que habían abierto, por fin, la piscina municipal del pueblo en el que veraneamos, así que lo comunico.
- Niños, ¿sabéis?, ¡han abierto la piscina de Puntagorda!
El pequeño me mira mientras procesa la información y hace su pregunta
- Mamá ¿quién es Ana?
Me cuesta entender el por qué de esa pregunta, cuando lo entiendo, reacciono
- Ana soy yo
Con los ojos muy abiertos me pregunta otra vez
- Mamá ¿has abierto tú la piscina de Puntagorda?
lunes, 11 de abril de 2011
Descalzos

Habían dejado a los niños y niñas quitarse los zapatos para escalar y no resbalarse con el pinillo, estaban felices aquélla tarde de primavera con los calcetines sucios cuando ella se calzó de nuevo para ir a hacer pipí tras unos matorrales, su edad le pedía cierta intimidad. Me dijo que la acompañara.
-Mamá, ¿sabes? estamos todos en pelotas.
-¿En pelotas?
Por el tono de mi voz ella se dio cuenta de que no la había entendido bien y aclaró.
-Si, en pelotas de pies.
Dedicado a Fernando Vicente
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miércoles, 16 de marzo de 2011
Terremoto

Les explicaba a mis hijos lo que ha pasado en Japón y lo que es un terremoto:
-Un terremoto es cuando se mueve la tierra y se caen todas las cosas de las estanterías y los botes de la cocina y hay que refugiarse debajo del marco de la puerta para que no nos pase nada -les digo mientras me pongo bajo la puerta, para que me entiendan.
-Mama, pero en Japón ha habido un tsunami -mi hija mayor ya sabe bastante de todo.
-Si -sigo- porque después de moverse tanto la tierra se movió el mar y hubo una ola muy alta
-Si, si, yo sé qué es un tsunami, mamá, una ola más grande que nosotros.
-Pero en Japón lo que primero pasó, es que hubo un terremoto muy grande
Entonces el pequeño me mira con ojos brillantes y una sonrisa para preguntarme algo crucial.
-Pero mamá, mamá, dime, ¿los terremotos tienen ruedas?
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miércoles, 2 de marzo de 2011
Pórtate bien

En una pequeña discusión familiar, la noche de mi cumpleaños, me dijo mirándome fijamente:
-Mamá, haz el favor de comportarte como una señorita el día de tu cumpleaños... y no me hagas enfadar.
Tras eso me pregunté si era ella la madre y yo la hija, quién había cumplido años o cuántos, en realidad.
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martes, 22 de febrero de 2011
¿Felicidades?

Mamá busca a Fernandito por toda la casa, hasta que lo encuentra haciendo muecas en el espejo, sonríe, se pone serio, se mira muy de cerca los ojos, la boca, la comisura de los labios.
- Fernando cariño, vamos que está todo el mundo esperando para que soples las velas
- Mamá, es que no lo entiendo
Mamá se prepara porque sabe que no saldrá de allí sin una sonrisa
- Todo el mundo me dice Felicidades y a la vez me llaman viejo
Para Fernando, por su cumpleaños: Las palabras que me sobran
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jueves, 17 de febrero de 2011
Nuevos dioses

- Mamá ¿puedo cerrar los ojos y pedirle a dios que me ayude a dormir?
- Puedes intentarlo
- ¿Pero dios existe, mamá?
- Si tu crees en él, existirá para ti, yo no creo, así que para mi no existe.
Después de un silencio termina aceptando la realidad en la que yo no había reparado.
- Pregúntale al Ordenador, mamá, Él lo sabe todo.
martes, 30 de noviembre de 2010
Marina vuela

Marina cierra los ojos, el color azul la impregna totalmente y cuando ella también se siente azul, su globo comienza a elevarse.
Poco a poco va abriendo los ojos y empieza a ver pájaros, dando vida y sonido al paisaje. Los mira y se concentra en ellos, contempla su vuelo travieso con un destino prefijado y les imagina historias de amores y hogares por el mundo.
Cuando mira abajo ve los campos que se extienden bajo el aire, ordenados y cuadriculados como baldosas de vida.
Siente como una nube absorbe su globo hasta no ver nada más que la nube, sintiendo su frío y humedad, y por capricho vuelve a soltarlo, inundándose de nuevo de ese color azul con el que se siente tan segura.
El mismo azul de las baldosas del baño, donde Marina se esconde cuando papá entra en casa dando un portazo.
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Este relato ha sido escrito en colaboración con la ilustradora Clara Varela y está publicado en el blog Escríbeme una Ilustración.
La página web de la ilustradora: www.claravarela.com
Y su blog: http://clarulina.blogspot.com
Os animo a entrar y conocer su trabajo que es una maravilla, para mi ha sido un regalo inspirarme en su ilustración, y el proyecto Escríbeme una ilustración está quedando muy bonito.
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jueves, 25 de noviembre de 2010
Natalia

Desde que era un bebé, Natalia no hacía los típicos gorgoritos, ni se le oyó decir ma-ma o pa-pa. Sin embargo canturreaba notas musicales, hacía escalas completas en fa, sol y re sostenido, y si escuchaba una canción podía repetirla, con todas sus notas y con una entonación perfecta.
Era capaz de entonar cada nota con distintas modulaciones de su voz pero jamás se dignó a pronunciar palabra alguna.
Ilustración: Princesa Fasolá, de Rebecca Dautremer
martes, 9 de noviembre de 2010
Buenas noches

Fortunata, en su blog El Arcón Mágico ha reescrito mi micro de ayer desde el otro lado, y el resultado es muy bonito y tierno.
Os invito a leerlo y por eso lo traigo aquí, además de deciros que paséis por su blog, que está muy interesante.
Gracias Fortunata!
BUENAS NOCHES
Hoy para cenar mamá me preparó salchichas con puré de patata. A mi me encanta dibujar y ella lo sabe así que siempre me deja que haga un dibujo con la comida. El puré es de esos de sobre que se preparan con leche y mantequilla, ella lo hace espesito para que le pueda moldear. Pues eso, con el puré hice una bola que luego aplasté planita formando una cara, con el chorrito de Ketchup le dibuje los ojos, la nariz y la boca, una boca grande por que tenia mucha hambre y con los trocitos de salchicha le hice una cresta.
- Anda date prisa y come - me dijo mamá como si fuera una conejita blanca mirando el reloj de la pared de la cocina - son más de las nueve ya tendrías que estar en la cama.
- Mira mamá, un punki como Jaume.
- Tienes razón, el Jaume está muy bueno para comérselo, lo mismo que tú - y se lanzó a mi cuello como una zorra a un cordero.
Era verdad el punki estaba riquísimo, y no dejé nada.
Como los perros que acompañan a las cabras al establo, mamá me llevo primero a lavarme los dientes y luego a la cama. Me tapó con el edredón y me dio un beso.
- Buenas noches mi princesa. Ahora cierra los ojos y duerme.
- Pero no cierres la puerta que entre luz.
- Vale -dice suspirando como una gallina y sale del cuarto.
Todavía no tengo sueño, oigo sus pasos en el corredor y la puerta del salón que se abre.
-!Mamáaaaaa! -grito. La oigo venir con el trote ligero de una yegua.
- ¿Qué quiere mi reina?
- Ahí detrás de la cortina parece que se esconde un esqueleto.
Hace pocos días que ha sido Halloween y todavía siento miedo de los monstruos.
Mamá se ríe, agita las cortinas, mira debajo de la cama y abre el armario.
- No hay nada ¿viste? Ahora duerme. Y se aleja por el pasillo.
Es verdad no hay nadie, pero siento la boca seca por el susto, y sigo sin tener sueño.
Y antes de que llegue al salón grito de nuevo.
- !Mamá! !mamá! !¿Me traes un vaso de agua?!
Oigo sus pisadas de camella que camina por el desierto, arrastra un poco los pies.
Me siento en la cama y bebo, a sorbitos, la verdad es que no tengo mucha sed, pero me gusta que este a mi lado. Como voy tan lenta se lleva el vaso a medio beber y dice algo enfadada.
- Anda hija, déjate de rollos y duerme de una vez.
En el supermercado he visto ya los turrones y los mazapanes y en un montón unos árboles de navidad de plástico.
- !Mamá! !Mamá! Y siento los rugidos de la leona que viene por el pasillo.
- ¿Qué quieres ahora?
-¿Cuánto fata para Navidad?
- Mucho, mucho. Y no vuelvas a llamarme. Si me llamas cerraré la puerta y te quedarás a oscuras. Se va sin mirarme siquiera.
Ahora se ha puesto a llover y me gustaría gritarle que me dan miedo las tormentas pero mejor me invento yo una historia.
Había una niña, muy pobre, muy pobre (es decir yo) que vivía sola en una cabaña del bosque cerca de un riachuelo de agua cristalina. Los animales del bosque eran sus amigos, la ardilla, la liebre, la oca,…. Y todos se acercaban a la niña le daban las buenas noches y se quedaban en la cama durmiendo a su lado, y todos, todos tenían la cara de mi madre.
!Z Z Z Z …..! Creo que me quedé dormida.
lunes, 8 de noviembre de 2010
Metamorfosis nocturna

Salgo de la habitación y dejo la puerta entornada, para que entre luz.
Aún no he dado ni dos pasos y un "mamá" me devuelve allí. Entra mamá gatita ronroneando "¿qué pasa mi amor? ah, que quieres agüita", le doy agua y salgo, esta vez consigo llegar al salón y sentarme "mamaaá, ven". Mamá gacela acude de nuevo a la habitación "mamá, mira esa sombra, parece un arlequín, me da miedo", entonces cambio las cosas de sitio y observamos juntas la forma, ahora parece un perro cuidando la habitación y ya no nos da miedo, un besito y salgo, me siento de nuevo en el sofá.
"Mamaaaaá, no me puedo dormir" entonces mamá osa entra en la habitación y le da un gran abrazo a su osita "no te preocupes, cierra los ojos y ya vendrá el sueño", salgo de nuevo y enciendo la tele, me pesa todo el cuerpo, por favor, que se duerma de una vez.
Un nuevo grito me llama, esta vez mamá leona acude "¿y está vez qué pasa, ya está bien, duérmete", "mamá, ¿cuantos días faltan para Navidad?, me he dado cuenta que no he escrito aún la carta a los Reyes y no les va a dar tiempo de buscar mis regalos", "hija, eso lo hablamos mañana, no te preocupes que te dará tiempo, y ahora sí, no vuelvas a llamarme porque no voy a venir más, duérmete de una vez".
El siguiente mamá se calló con un aullido de loba "cierro la puerta y te duermes a oscuras" y después silencio, silencio, silencio.
martes, 2 de noviembre de 2010
We are the word

Y los niños y niñas, gracias a su mala pronunciación, decidieron, 25 años después, ser la palabra.
Y eliminaron palabras a las que no encontraban sentido, como poder, guerra, odio, ira, ambición, miedo, enfermedad, ejecución, insultos, censura, castigo, condena, amenaza, pánico, recelo y otras muchas que encontraron en periódicos que no entendían.
Y rescataron del olvido otras como solidaridad, abrazos, amor, compañerismo, flores, confianza, colores, felicidad, perdón, libertad, paz, querer, abrir, escuchar.
Fue una ardua tarea recomponer tantas noticias, pero finalmente lo consiguieron.
Y el mundo cambió
viernes, 8 de octubre de 2010
Besos

Con toda la solemnidad de la pregunta, ella me dijo un día:
- Mamá, ¿los besos salen cuando el corazón estornuda?
lunes, 4 de octubre de 2010
La voz II

Enriquito tenía un don, utilizaba la telepatía, y además la utilizaba bien. Era un buen chico y gracias a ella ayudaba a su madre con los pequeños olvidos diarios. También a sus compañeros cuando preguntaban en clase, y así les evitaba los cintarazos de los curas. Él no necesitaba esa ayuda, además de telepatía tenía memoria fotográfica y se quedaba con la información a la primera.
Se hartó en su infancia de ver el trato que daban los curas, incluso a él que no era travieso ni fallaba nunca en clase, le quedaron cicatrices para toda la vida.
Enriquito se decidió por el seminario para cambiar las cosas, pero allí había más gente con buenos dones, y enseguida le pillaron lo de la telepatía. El superior le negó la posibilidad de utilizarla, "ya estamos buenos de milagros Enrique, solo nos falta que vengan las abuelas diciendo que Dios les habla" así que tuvo que someterse por sus votos y dejar de utilizarla.
Ya mayor, cuando daba religión en los colegios, le dieron ganas de usarla, pero no lo hacía por sus votos, santa obediencia, y en todo caso, ellos no recibirían nunca cintarazos de su parte.
Aquél viernes tenía prisa por irse del colegio, pero a los chicos y chicas les encantaba el juego que organizaba para terminar la semana, las preguntas y respuestas les ayudaban a aprender el catecismo de manera divertida. No les importaba que hubiese sonado la campana, así que para cerrar e irse optó por dejar la respuesta que nadie sabía en el aire a ver si alguien la recogía -no es exactamente telepatía- se mintió.
Cuando estaba recogiendo y aquélla niña le dijo que Dios le había hablado, contestó con una risa nerviosa, "no digas tonterías", los milagros no pueden existir, estamos apañados.
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