
En primavera me gusta caminar solo por el bosque, el susurro de los árboles parece hablar. Sin embargo hoy reparo en que estoy oyendo voces de verdad y paro para saber de donde vienen. Camino sigilosamente hacia ellas y veo un grupo de personas arrodilladas alrededor de lo que parece un ataúd de cristal, tras los matorrales desde los que estoy no puedo ser visto, pero sí observar.
Veo que uno de ellos se mueve y me doy cuenta de que no está de rodillas, es un enano, su vestimenta es bastante extraña y la de los demás también. Y en la urna hay una mujer, pero no parece muerta, por el color de las mejillas, y por la expresión. Además parece guapa.
Definitivamente son enanos todos los que están a su alrededor. Sin hacer ruido me voy de allí lo antes posible, espero que no me vean.
Cuando llegue al pueblo compraré entradas para el circo, el espectáculo promete, es lo más friki que he visto en mucho tiempo.