
Me enteré de que habían abierto, por fin, la piscina municipal del pueblo en el que veraneamos, así que lo comunico.
- Niños, ¿sabéis?, ¡han abierto la piscina de Puntagorda!
El pequeño me mira mientras procesa la información y hace su pregunta
- Mamá ¿quién es Ana?
Me cuesta entender el por qué de esa pregunta, cuando lo entiendo, reacciono
- Ana soy yo
Con los ojos muy abiertos me pregunta otra vez
- Mamá ¿has abierto tú la piscina de Puntagorda?