Los primeros jueves de mes de esta primavera se llenan los blogs de Microrrelatos indignados, en algunos casos ilustraciones, gracias a la propuesta de los blogs La colina naranja y Explorando Lilliput. La forma de expresión no importa mientras sepamos lo que queremos decir.
El cuarto oscuro
Hoy he visto las noticias. Las mentiras son tan grandes que no caben en la tele. Las narices crecen a ritmo vertiginoso y la pantalla toma relieve, ya tengo donde colgar el bombín negro que compré para enterrar al abuelo. Imagino una sala donde estén todos y los introduzco en ella uno a uno, igual que de joven fantaseaba con meter a los hombres que me gustaban en un cuarto oscuro, solo para mí. Hago arder la habitación. Después duermo tranquila.