Mostrando entradas con la etiqueta guerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guerra. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de junio de 2016

Primavera de microrrelatos indignados 2016 (Refugiados)


Regurgitados

Los estados, a veces, comen cosas que les sientan mal. Metralla, dinero, poder, territorio. Comen demasiado, algunos se empachan o tragan algo en malas condiciones, algo que les dan. Después cabecean, se intentan levantar tras el banquete, se marean y dan tumbos, no se encuentran bien. Entonces abren su gran boca negra, esa misma que hace un rato cerraron, hartos.

Y vomitan, las bocas echan fuera todo lo que les sobra. Regurgitan. Y nos da asco, nos da miedo, miramos a otro lado porque las grandes bocas negras nos pueden salpicar de saliva, sangre, restos, personas mal conservadas. Miramos a otro lado porque nos da miedo vomitar. O ser vomitados.


Más microrrelatos indignados a través de la foto.

sábado, 12 de marzo de 2011

El paseíto

Caminan rápido, aunque les duelan los pies dentro de las viejas botas. En un montículo junto a un claro del bosque paran y distribuyen a los prisioneros en fila. Primero los colocan de espaldas, como si no quisieran mirarles, pero cuando están todos dispuestos uno ríe y dice: «no, mejor daros la vuelta, quiero veros bien», y trabajosamente, porque tienen los ojos vendados, se giran.
Entonces se colocan frente a ellos, apuntándoles, y dan la consigna: «uno, dos, tres, ¡fuego!». Caen los cuerpos sobre la piedra.
El más alto se acerca y tocando a uno con el pie le dice: «Juanito, siempre te tiras antes de oír fuego, te toca prisionero otra vez».

--------------------------------------------------

Relato inspirado por una foto que me impresionó mucho. La podéis ver aquí, no quería desvelar el final con la foto.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Guerra

Vienen de dos en dos, no son amigos, ni se conocen, no miran. Impasibles, me abaten una y otra vez, mientras yo, sin éxito, trato de apartarme.
Tras el último embate, siento un frío que me cala los huesos, no me quedará más remedio que pelear para poder seguir entre ellos.
Enderezo mi paraguas, fijo la mirada en el horizonte, y camino firme bajo la lluvia.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...